QUE NO TE DEJEN FUERA DE JUEGO: LESIÓN

Muy buenas compañeros, estamos de vuelta para presentaros una entrada muy interesante sobre lo que nosotros llamamos el enemigo, una lesión que interrumpa nuestra práctica deportiva durante una temporada. En esta entrada detallaremos las lesiones más frecuentes, que tratamientos deberíamos utilizar para acelerar su curación y cuáles son las causas más comunes para que aparezcan.

En primer lugar clasificaremos las lesiones en función de la duración de la recuperación:

  • Lesiones leves: Producen cierto dolor, en ocasiones únicamente molestia en la zona afectada, no influyen en el rendimiento deportivo y no habrá signos visuales de la lesión.
  •  Lesiones moderadas: El dolor que provocan es mayor que en la situación anterior, en ocasiones pueden afectar al rendimiento deportivo y la zona afectada presentará un pequeño hinchazón.
  • Lesiones graves: Afectan al rendimiento deportivo, provocando la suspensión de las actividades, afectando al mismo tiempo a las tareas diarias y presentando hinchazones y sensibilidad excesiva en la zona afectada.

A medida que estas lesiones se agravan, su tiempo de curación será mayor, y por tanto, el tiempo que tendremos que estar sin entrenar en nuestro objetivo, también será mayor.
A la hora de clasificar las lesiones por su frecuencia no encontramos con:

  1.  Tendiditis: Inflamación del tendón derivada de esfuerzos excesivos, sobre uso o mala técnica. En opositores y mayoría de lectores de esta web, las tendiditis más comunes serán las del talón de Aquiles, tendiditis rotuliana y epicondilitis lateral (codo). No suelen ser demasiado graves pero debemos prestar especial atención a nuestro entrenamiento para conseguir identificar el causante de la misma
  2. Contracturas: En personas que entrenan gran número de días a la semana y además realizan entrenamientos pesados, suelen aparecer las contracturas como lesión habitual. Se definen como contracciones mantenidas de manera involuntaria y conseguiremos deshacernos de ellas con liberación miofascial en la mayoría de los casos.
  3. Esguinces: En segundo lugar nos encontramos las lesiones por torsión, normalmente relacionadas con el miembro inferior, y más en concreto con el pie. También podemos encontrarlos en la muñeca, y de una mayor importancia, en la rodilla. Esta lesión ya nos obliga a interrumpir el entrenamiento, y dependiendo de la gravedad del esguince, podrá rondar de las 2 a las 6 semanas. En este caso no somos partidarios de interrumpir el entrenamiento por completo, únicamente se suspendería el entrenamiento de empujes del tren inferior y el entrenamiento de carrera.
  4.  Roturas musculares: Se define como una lesión tejido muscular acompañado de una inflamación y una imposibilidad de llevar a cabo una contracción. Las más frecuentes son de bíceps femoral y de cuádriceps, cuyo tiempo de recuperación podría suponer el abandono de la preparación para las pruebas de una oposición por su gran duración.
  5.  Fracturas: Por último nos encontramos las fracturas, una lesión menos frecuente y que muy pocas veces se ve afectado algún lector de esta web. Únicamente suele suceder por caídas o por situaciones totalmente inesperadas. Dependiendo de cuál sea el hueso fracturado, los periodos de recuperación podrían dejarnos fuera de juego durante una muy buena temporada.

Una vez aclaradas las lesiones más comunes, pasamos a identificar las posibles causas de la lesión y aclarar que está en nuestras manos para evitarlas y no tener que interrumpir el trabajo por completo:

  • Calentamiento: Una de las partes fundamentales del entrenamiento es el calentamiento. Lamentablemente, no todo el mundo realiza un calentamiento adecuado y por culpa de no conseguir la temperatura adecuada de la musculatura y la lubricación necesaria en las articulaciones se producen lesiones como las tendiditis, roturas musculares o contracturas.
  • Técnica: Este elemento posee una gran importancia en los primeros meses de entrenamiento, pero también tenemos que ser capaces de conseguir mantener la técnica en situaciones pesadas, ya que por el contrario, la musculatura y las articulaciones no realizaran el movimiento para el cual han sido creadas, y caeremos en fuera de juego, lesión.
  •  Liberacion miofasccial: La liberación es algo novedoso en el mundo del entrenamiento deportivo, en últimas publicaciones vemos la efectividad de esa metodología para reducir la incidencia lesional y favorecer la recuperación muscular. Consiste en ejercer presión hacia los puntos gatillo (zonas de dolor) y ejercer cada vez más presión en el punto. Esta metodología puede realizarse con una pelota dura o con un rodillo de foam.
  •  Trabajo de elasticidad y flexibilidad: Cuando leemos estos dos conceptos nuestra cabeza los identifica como similares, pero en verdad no lo son, la elasticidad es la capacidad de que el músculo recupere su forma inicial después de una modificación, mientras que flexibilidad hace referencia a la capacidad del musculo de elongarse. Vemos que son dos cosas diferentes y ambas tendrán que ser trabajadas para evitar la posibilidad de caer en una lesión. El déficit de uno de estos elementos puede significar tarde o temprano la caída en la lesión.
  • Trabajo de fuerza: El trabajo pesado y con cargas es uno de los elementos que son necesarios para conseguir un objetivo, las cargas conseguirán adaptación a estímulos grandes que se presentarán en una competición deportiva. Si estos estímulos no han sido entrenados y nuestra masa muscular no se ha adaptado a ciertos estímulos, cabe la posibilidad de nuevo, de entrar en fuera de juego.
  •  Entrenamiento excesivo: En muchas ocasiones estamos tan centrados en un objetivo que somos incapaces de darnos cuenta que estamos entrenando demasiado. Nuestro cuerpo manda señales, falta de sueño, apatía, pérdida de peso etc., pero estamos tan centrados en que vamos a reventar nuestro objetivo que no nos damos cuenta, y cuando por fin nos damos cuenta, es demasiado tarde, la lesión ya está ahí y es imposible remediarlo. Cuidado con la intensidad alta, la gran cantidad de fatiga y el descanso adecuado si no queréis estar dentro de la población lesionada.

Esto ha sido todo compañeros, el secreto para no caer en una lesión al fin y al cabo es una programación física y una programación nutricional realizada por profesionales del sector, totalmente adaptada a tu objetivo y a tus necesidades, Si quieres que nuestro equipo lleve tu entrenamiento y o tu nutrición contacta con nosotros pinchando aquí, o contrata directamente los planes en estos enlaces:

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